Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México A. R.

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Lección 2

Enero 13 del 2019

“El divisionismo en la Iglesia”

MATERIAL BÍBLICO

 1. Lecturas diarias

Domingo | Abraham y Lot se separan. Génesis 13

Lunes | Israel se divide. 1º Reyes 12.1-19

Martes | Discípulos ya no andan con Jesús. Juan 6.59-71

Miércoles | Pablo y Bernabé se apartan. Hechos 15.33-41

Jueves | El vínculo de la unidad. Efesios 4.1-7

Viernes | El pueblo como un solo hombre. Jueces 20.1-11

Sábado | Todo reino dividido es asolado. Lucas 11.14-23

 2. Lectura Devocional: Hebreos 12.1-15

PASAJE IMPRESO 1ª Corintios 1.10-17

10 Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

11 Porque me ha sido declarado de vosotros, hermanos míos, por los que son de Cloé, que hay entre vosotros contiendas;

12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo cierto soy de Pablo; pues yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.

13 ¿Está dividido Cristo? ¿Fué crucificado Pablo por vosotros? ¿o habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?

14 Doy gracias a Dios, que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y á Gayo;

15 Para que ninguno diga que habéis sido bautizados en mi nombre.

16 Y también bauticé la familia de Estéfanas: mas no sé si he bautizado algún otro.

17 Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio: no en sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo.

COMENTARIO BÍBLICO

1.10. Os ruego… San Pablo exhorta a los Corintios a ponerse de acuerdo en el modo de expresarse en los puntos más importantes que tienen, la unidad dentro de la congregación, para ello apela al nombre de Señor Jesús para que no haya divisiones, antes mantengan en unión de fe y amor, suficientes para evitar que se formen partidos dentro de la iglesia.

1.11-13. Porque me ha sido declarado… Había llegado al conocimiento del apóstol las contiendas existentes en la iglesia de Corinto, por la familia de Cloé. Las contiendas llevaron a la Iglesia al partidismo formado por cuatro grupos, que eran partidarios de los siervos de Dios, ya por su forma de hablar, de actuar, etc., siendo estos Pablo, Apolos, Cefas el nombre arameo de Pedro, y un cuarto grupo, el de Cristo. Este tipo de preferencia evidenciaba la carnalidad de los miembros. Formar partidos en la iglesia es cercenar el cuerpo de Cristo, esto no es posible pues el cuerpo de Cristo que es la iglesia no puede estar dividido. Ni Pablo, ni ninguno de los siervos de Dios aquí mencionados fueron crucificados para redimirlos de los pecados.

1.14-17. Doy gracias a Dios, que a ninguno de vosotros he bautizado… La razón de dar gracias al Señor es porque Él en su providencia no le permitió bautizar a más de los que aquí se mencionan para no ahondar el problema de la división. Esto indica que los tanto Pablo como los demás apóstoles se dedicaron más a establecer iglesias y a su cuidado general. La familia de Estéfanas eran la primicias de Acaya es decir los primeros convertidos. Por otra parte para los apóstoles desde sus inicios la predicación de la Palabra tuvo su prioridad. El bautismo es una ordenanza que hay que acatar, pero no es medio de salvación. El mensaje de Cristo tiene su fuerza no en el adorno de la sabiduría humana sino a Cristo mismo.

TEXTO ÁUREO 1ª Corintios 1.13

“¿Está dividido Cristo? ¿Fué crucificado Pablo por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?”

LUCES DEL TEXTO ÁUREO

¿Está dividido Cristo? La unidad de su cuerpo no ha de ser cortada en pedazos, como si el todo no fuese de una sola cabeza. ¿Fue crucificado Pablo por nosotros? En el griego la interrogación que aquí se hace requiere una respuesta negativa muy fuerte: “¿Acaso fue Pablo quien fue crucificado por nosotros?” Generalmente no diréis semejante cosa. En la primera pregunta la majestad de Cristo, el Ungido de Dios, indica la imposibilidad de que Él sea dividido. En la segunda, la insignificancia de Pablo indica la imposibilidad de ser él la cabeza de la redención ya que él no había sido crucificado por ellos, ni había dado su nombre a los redimidos. Esto se aplica al apóstol Pablo, el fundador de la iglesia de Corinto, es igualmente aplicable a Cefas y a Apolos, que no tenían el título con respecto a dicha iglesia. ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo? La cruz nos reclama para Cristo como redimidos por Él; el bautismo como dedicados a Él o dentro del nombre de Él, denotando la vida de unificación simbolizada por el bautismo. “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos”, Ga. 3.27.

PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

 Punto Histórico

Tiempo: 56 o 57 d. C. aproximadamente.

Lugar: Éfeso.

Diccionario Bíblico

DISENSIÓN. Oposición o contrariedad de varias personas en los pareceres o en los propósitos.

Contienda, riña, altercación.

CONTIENDA. (De contender). Lidia, pelea, riña, batalla. Disputa, discusión, debate.

Verdad Central. El propósito de Cristo para su Iglesia es la unidad, armonía, la unanimidad como la primera Iglesia en Hechos 2.41-47. Pero en la Iglesia de Corinto el maligno se introdujo e hizo división fomentando la desavenencia, desunión, discordia, inconformidad, críticas y malos entendidos (1ª Co. 1.1-9; Ga. 1.6-12), cuando se introduce alguna doctrina diferente a la establecida por Dios en su Palabra o algún servidor en la Iglesia enseña algo novedoso, y no cuida del rebaño de Dios (Mt. 13.24-30).

Doctrina de la Lección. Cristo es la base de la unidad en la iglesia y la posición del creyente individual. Las faltas y abusos en la iglesia causan desunión, particularmente cuando los creyentes se comportan como gente no regenerada. El divisionismo da ocasión para un llamado a la unidad, el correctivo es Cristo. Él debe ocupar un lugar preeminente en la iglesia, sólo de esa manera desaparecerá el espíritu partidista. La simpatía por los siervos de Dios y oficiales, no debe ser causa de disensión ni desunión. La predicación del evangelio debe hacerse con la gracia, sencillez y poder de Dios, evitando el raciocinio filosófico destacado por el lenguaje oratorio y por la erudición secular que la gente evalúa en demasía.

BOSQUEJO “El divisionismo en la Iglesia”

Propósito: Enseñar que las divisiones en la iglesia, son obras de Satanás para no dejar que la obra del Señor crezca; así mismo que las contiendas son manifestaciones de la carne.

Enseñanza Toral: Las divisiones y contiendas en la iglesia son frecuentes `por falta de madurez en los miembros y porque no hay unanimidad, de tal manera que lleva a la iglesia a no cumplir con los planes de Dios.

Introducción: Divide y vencerás, es la estrategia del mundo y sin duda la del diablo para evitar que la obra de Dios crezca. Uno de los consejos Paulinos a la iglesia de Corinto, es la unidad en una misma mente y en un mismo parecer; porque cuando no hay estas cosas seguramente hay soberbia y orgullo de tal manera que cada uno quiere imponer su voluntad y no la del Señor.

I. Aparta del propósito del Señor, Vv. 10 (desvía, aparta).

 a) El cual es la comunión cristiana. Dice el salmista “Mirad cuan bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno” (Salmo 133.1). El reunirse como iglesia para adorar a Dios, no es solo el puro culto, sino también disfrutar de la compañía de los hermanos unidos por el amor de Dios, como lo hacían en la Iglesia primitiva.

 b) De mantener la unidad dentro de la iglesia. Evitando las fricciones, que no haya entre los miembros divisiones, (cismas). El pacto que hacemos en la profesión de fe, es que nos conduciremos según sus reglas y someternos gustosos a su disciplina y que procuraremos su paz y prosperidad, tratando a los miembros con ternura y fidelidad que conviene a los discípulos de Cristo y hermanos de una misma familia. (Libro de formula p. 35). Lamentablemente todo esto se olvida.

 c) Aprendiendo a ser humildes. El mismo Señor Jesucristo pone el ejemplo cuando dice: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mt. 11.29). Pablo dice a los Romanos: “Unánimes entre vosotros: no altivos, mas acomodándoos a los humildes” (Ro.12.16). El Apóstol no le pide a los Corintios que tengan en todo las mismas opiniones, sino que mantengan una unión de fe y amor, para evitar que se formen partidos dentro de la iglesia.

II. Por confundir la vocación, Vv. 11-13. (No siguen a Cristo sino a hombres).

 a) Provocando contiendas. Discordia o disputas, estas cosas eran por los diversos siervos de Dios que habían estado en la iglesia de Corinto. Estas acciones en la iglesia hablan de que los miembros son carnales todavía, eso dice Pablo en esta misma carta (3.3). El problema de los hermanos carnales, es que no han crecido, son niños en Cristo, aunque tengan muchos años; hay falta de madurez. Por otra parte el mismo Apóstol dice, “que quienes están en la carne no pueden agradar a Dios” (Ro. 8.8).

 b) Haciendo preferencias personales. Lo que ocurrió en la Iglesia de Corinto ha sido muy común en las Iglesias de todos los tiempos hasta hoy; la habilidad que los siervos de Dios tienen en ciertos aspectos de su ministerio, inclina a miembros de la Iglesia a preferirlos ya por su elocuencia en la homilía o por el carisma en su forma de tratarlos, de tal manera que muchas veces menosprecian a los otros siervos de Dios. No olvidemos que como cristianos y en especial siervos del Señor, recibimos dones para desempeñar la misión que se nos ha encomendado, unos de una manera y otros de otra; pero todo es para la gloria de Dios.

 c) Formando grupos partidistas. Pablo condena con energía el espíritu de partido, las divisiones en la iglesia son producto del orgullo y soberbia, que se vuelven instrumento de Satanás para dividir a la Iglesia del Señor y evitar de esta forma su crecimiento. No debemos de olvidar que los siervos de Dios sólo son instrumentos útiles en las manos del Maestro para plantar y regar, pero que son responsables del modo como edifican sobre el buen fundamento.

III. El cuidado Ministerial para evitarlo, Vv. 14-17 (No solo Ministros y Ancianos, sino maestros, superintendentes, y consejeros).

 a) Con una humildad digna. Pablo con esa humildad que lo caracterizaba, desecha el honor que se pretendía hacerle invocando su nombre y oponiendo este nombre al de sus compañeros de obra, estas dos vivas preguntas vuelven las almas al único Maestro, al único Salvador crucificado, y al Dios tres veces santo en el nombre del cual los cristianos son bautizados (Mateo 28.19).

 b) Como coadjutores de Dios. Los que sirven en la obra de Dios deben hacerlo en unanimidad; criados de un mismo Señor, están empleados en la misma obra y han de actuar en completa armonía; los cuales no trabajan en su propio negocio, sino en el de Dios. Siervos que trabajan juntos a las órdenes de Dios. No buscando por medio de los sacramentos fans como los artistas, sino buscando agradar a Dios antes que a los hombres.

 c) No atribuyéndose mérito alguno. Parece que, en su equivocada adhesión al hombre, algunos cristianos de Corinto atribuían un mérito particular al haber sido bautizados por uno de los siervos de Dios, como si este sacramento hubiera recibido de él una virtud especial y le afectara algo de su nombre. Muchas veces especialmente los ministros se vanaglorian por haber bautizado o casado a muchos miembros de la iglesia en donde han ministrado; sintiéndose importantes y olvidando que sólo siervos de Dios son y ayudadores de Él, haciendo que esta actitud, los hermanos sientan preferencia por ellos e indiferencia por sus consiervos.

Conclusión: Tristemente debemos aceptar que el divisionismo sigue existiendo en la Iglesia de hoy, al grado de que cuando llega un nuevo pastor a la iglesia o se nombran nuevos directivos en las organizaciones que no son de nuestro agrado, dejamos de colaborar y aun hasta dejamos de asistir a los cultos. Todo esto son artimañas del diablo para afectar el crecimiento de la iglesia y la vida espiritual de los que forman partidos o grupos de inconformidad, Pablo dice: ¿está dividido Cristo? No debemos olvidar que la iglesia es el cuerpo de Cristo, y como miembros de ella debemos trabajar en unanimidad para el buen funcionamiento de la misma; ya que la unión hace la fuerza, fortalece la fe y los lazos de amor fraternal.

CATECISMO MENOR Pregunta 70

 ¿Cuál es el séptimo mandamiento?

El séptimo mandamiento, es: “No cometerás adulterio”. Éx. 20.14. Dt. 5.18.

Explicación: El adulterio, así como la fornicación y el incesto, son pecados que Dios condena, como lo hace con cualquier pecado que se cometa contra Él y contra sus leyes (Mt. 19.4.6). Son pecados abominables a los ojos Divinos. Dios estableció el matrimonio entre un hombre y una mujer. El primer polígamo que registra las Escrituras fue Lamech (Gn. 4.19) En tiempos muy remotos varios practicaron la poligamia, pero paulatinamente fue cediendo su lugar a la monogamia y consecuentemente, el adulterio ha sido condenado dentro y fuera de la iglesia. Este pecado es condenado por las consecuencias perjudiciales que acarrea a los individuos como a naciones (Mt. 5.28). La infidelidad en una de las partes, es considerada como la causa principal de la ruptura de las relaciones conyugales. Sin embargo, nada justifica este pecado.

PARA JÓVENES E INTERMEDIOS “El divisionismo en la Iglesia”

Propósito: Enseñar que la falta de consagración provoca divisiones dentro de la iglesia.

Introducción: Amados jóvenes hoy estudiaremos una hermosa enseñanza acerca de ser cuidadosos para no provocar problemas y divisiones dentro de la iglesia que el Señor Jesucristo compró con su sangre.

I. Aparta del propósito del Señor, Vv. 10 (desvía, apart a).

 a) Cuando cada quien habla como quiere y no de acuerdo a la Palabra de Dios. No debemos olvidar que nuestra regla de fe y práctica religiosa es la Palabra de Dios, así evitaremos apartarnos de la iglesia que el Señor compró con su sangre.

 b) Cuando hay disensiones. La carnalidad lleva al creyente a no estar de acuerdo con nada, si la juventud se consagra al Señor, será sabio para vivir la vida en comunión, en la iglesia del Señor.

 c) Para evitarlo debemos tener la misma forma de pensar y el mismo parecer. Una vida abnegada a Cristo, siempre estará orando, leyendo la Biblia, asistiendo al templo, predicando a Cristo, es como se logra tener la misma mente y la unidad en la iglesia.

II. Por confundir la vocación, Vv. 11-13. (No siguen a Cristo sino a hombres).

 a) Esto ocurre cuando se sigue al hombre. Ninguno debe poner su mirada en el pastor, o anciano, ya sea para bien o para mal, sino que nuestra mirada debe estar solamente en Cristo Jesús, porque si no es así, por lo que diga el hombre algunos dejan o descuidan su vocación cristiana.

 b) Se provocan las divisiones. Es decir, se hacen grupos, ya sea siguiendo a un pastor, o por pertenecer a una familia, como los corintios que eran muy carnales, y cada quien decía ser de este o de aquel; lejos sea que esto ocurra en nuestras iglesias y congregaciones.

 c) Esto no debe ocurrir porque el cuerpo de Cristo no puede estar dividido. La iglesia del Señor es una sola, por lo tanto, consagremos nuestra vida al Señor para que vivamos en comunión como miembros del cuerpo de Cristo, que es su iglesia.

III. El cuidado Ministerial para evitarlo, Vv. 14-17 (No solo Ministros y Ancianos, sino maestros, superintendentes, y consejeros).

 a) El ministro y oficiales deben ser ejemplo de unión. Que ningún ministro promueva o enseñe cosas contrarias a la Biblia, sino que su enseñanza debe ser correcta, sana doctrina, que enseñe al pueblo de Dios, la comunión en el cuerpo de Cristo.

 b) Que todos los maestros de la iglesia también sean ejemplo de unión. En la enseñanza, cada maestro en la iglesia, no debe enseñar la disensión, la intriga, el descontento, sino la paz, la unidad, la tolerancia entre los hermanos de la iglesia.

 c) Predicando el evangelio de la Salvación. El Señor Jesucristo nos ha hecho un llamado y este es: anunciar las buenas nuevas de la salvación, de ninguna manera debemos exaltar a un hombre por mucho renombre que haya tenido, sino sólo la verdad del evangelio, a Cristo el Señor, como el único Salvador de los pecadores.

Conclusión: Jóvenes, seamos fieles a la Palabra de Dios, y cuidemos de no provocar divisiones dentro de la iglesia del Señor. Amén.

PARA LOS NIÑOS “El divisionismo en la Iglesia”

Propósito: Mostrar a los niños que el divisionismo es perjudicial para la Iglesia de Cristo.

Introducción: El Señor Jesús en una de sus últimas oraciones al Padre dijo: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste.” Juan 17.20-21. La unión del Padre con el Hijo es indivisible, inquebrantable. El Señor Jesús sabía que la Iglesia tendría que luchar para permanecer en unidad, porque el Diablo que es enemigo del evangelio quiere arruinar la Iglesia de Cristo para que las almas no escuchen el evangelio de salvación y se pierdan, por eso trabaja arduamente sembrando enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, envidias etc., no debemos hacerle caso al enemigo dejemos de alimentar sentimientos malos contra los demás niños o hermanos.

I. Aparta del propósito del Señor, Vv. 10 (desvía, apart a).

Pablo pide que todos hablen una misma cosa. Esto quiere decir que todos en la Iglesia estén unidos basando la enseñanza solamente en la Biblia con una sola doctrina, y pide que en el nombre de nuestro Señor Jesucristo no haya divisiones, sino unidad; aunque no todas las personas piensen de la misma manera se debe llegar a acuerdos, algo que funciona para no discutir las diferencias, es exponer las ideas y propuestas para llevarlas a votación, de tal manera que la propuesta que reúna más votos sea la que se lleve a cabo. La unidad de la enseñanza bíblica en la Iglesia de creyentes en Cristo, se basa con claridad y por completo en las Escrituras, debe ser el fundamento de toda la vida cristiana. El Señor Jesús dijo en Mateo 12.25b “Todo reino dividido contra sí mismo es desolado; y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá”. Esto indica que si la Iglesia o sus organizaciones se dividen tendrán grande ruina.

II. Por confundir la vocación, Vv. 11-13. (No siguen a Cristo sino a hombres).

Pablo menciona a Cloé que probablemente fue una persona destacada en la iglesia de Corinto que había escrito o había ido a visitarlo en Éfeso para contarle acerca de las divisiones en la Iglesia de Corinto, no se sabe si Cloé era hombre o mujer. Los cristianos en Corinto decían: yo soy de Apolos (un varón conocedor de las Escrituras Hechos 18.24-28), yo de Cefas (el apóstol Pedro). Pablo los exhorta y les dice: ¿Acaso está dividido Cristo? Ningún dirigente humano, ni siquiera un apóstol, debe recibir la lealtad que solo es debida al Señor. Esa clase de elevación de los hombres solo conduce a pleitos, discusiones y a una Iglesia dividida. Cristo no está dividido y la iglesia, su cuerpo, tampoco lo está. Pablo reduce a un mínimo su propia dignidad diciéndoles que él no fue crucificado para salvarlos y que tampoco han sido bautizados en nombre de Pablo, sino que ha sido el Señor Jesús quien murió por ellos y los ha salvado, por lo cual deben seguir a Cristo y no a los hombres.

III. El cuidado Ministerial para evitarlo, Vv. 14-17 (No solo Ministros y Ancianos, sino maestros, superintendentes, y consejeros).

Pablo les dice a los corintios que daba gracias a Dios de que sólo había bautizado a Crispo y a Gayo. (Crispo era el líder de la sinagoga en Corinto, Hechos 18.8, su conversión condujo a la de muchos otros). (Gayo puede ser el mencionado en Romanos 16.23). Pues Pablo no quería que los corintios dijeran que habían sido bautizados en su nombre. Les dice que solo bautizó a la familia de Estéfanas, nada se conoce sobre esta familia. Esto no significa que las personas no deban ser bautizadas, sino que Dios no envió a Pablo para que comenzara una división conformada por seguidores a quienes él mismo hubiera bautizado. Fue llamado a predicar el evangelio y llevar muchos a la unidad en Cristo. No se debe de seguir a los ministros, maestros, superintendentes o consejeros dejando de servir, cuando ellos ya no están; no debemos alabar y servir a los hombres sino a Dios, y los hombres deben rechazar todo tipo de alabanza, porque ni los ángeles reciben adoración, Apocalipsis 19.10, adoremos a Cristo porque sólo en Él hay salvación.

Conclusión: Podemos tener nuestras preferencias, tal vez queremos más a un pastor, misionera, maestra o superintendente y sin lugar a duda tendremos predicadores favoritos, y en nuestra misma Iglesia habrá hermanos en Cristo que apreciamos más que a otros. Pero que el amor hacia esas personas no se compare al amor que le tenemos a nuestro Dios. Que entre nosotros no haya ni rastros de “celos y discusiones”, no debemos pelear con otros niños y debemos respetar a las personas adultas. En la Iglesia, procuremos unidad, y desechemos aquello que provoque divisiones, hay una condena para los siervos de Dios que dividen la Iglesia en Jeremías 23.1 “¡AY de los pastores que desperdician y derraman las ovejas de mi majada! dice Jehová.” Niñitos Cristo no está dividido, su Iglesia tampoco debe estarlo, oremos para que todos los creyentes estén unidos en una misma fe.

 CATECISMO INFANTIL. Pregunta No. 105. ¿Qué es oración?

Respuesta: Oración es el acto de suplicar a Dios nos conceda las cosa que nos ha prometido.

APLICACIÓN DE LA LECCIÓN

 ANÁLISIS SINTÉTICO | “El divisionismo en la Iglesia”

1ª Corintios 1.10-17

1. Por falta de unanimidad.

2. Es producido por las contiendas.

3. Provocado por preferencias personales.

4. Por partidos en favor de los ministros.

5. Por vanagloriarse en el servicio a Cristo.

 Cuestionario

1. ¿Qué provocó el divisionismo en la iglesia de Corinto?

2. ¿Cómo supo Pablo del problema en Corinto?

3. ¿Cuál fue la recomendación de Pablo a la Iglesia?

4. ¿Qué argumento usó Pablo para exhortar a la Iglesia?

5. ¿Cuál fue la misión que Cristo le dio a Pablo?

 Enseñanzas Prácticas

1. La enseñanza del Apóstol es que los hermanos se pongan de acuerdo en el modo de expresarse en los puntos más importantes que tienen que ver con la unidad dentro de la congregación. No se pide que tengan en todo las mismas opiniones, sino que mantengan una unión de fe y amor, suficiente para evitar se formen partidos dentro de la Iglesia.

 2. Otro problema que había en la Iglesia de Corinto y que no es ajeno hoy en las Iglesias, son las divisiones en torno a personas. Se forman partidos por la preferencia que los miembros tienen de los que han trabajado en la Iglesia. Por desgracia, hay ministros del Señor que sucumben a la tentación de considerar como su grupo a los creyentes a quienes han bautizado.

 ILUSTRACIÓN. No hay unidad allí

Un ministro del Evangelio visitaba un hospital mental, y el superintendente de la institución le acompañaba. Cuando se acercaba el fin de la visita, el ministro preguntó cuántos pacientes había en el hospital. —Unos ochocientos —contestó el director. —¿Ochocientos pacientes, personas que enfermas y que no son responsables de lo que hacen? Debe haber muchos ayudantes empleados para conseguir que todas estas personas cuya mente está en desorden se porten bien. —No muchos —contestó el superintendente—. En realidad, solo se necesitan treinta empleados para cuidar de todos los pacientes. —Esto me sorprende —dijo el ministro—. Porque, suponiendo que todos ellos se pusieran de acuerdo en contra de ustedes, ¿qué es lo que podrían hacer treinta empleados en contra de ochocientos locos? — Esto no nos preocupa mucho —contestó el superintendente—. Los locos nunca se ponen de acuerdo. ¡Qué lección es esta para algunas iglesias que están desunidas y llenas de contiendas! Si los locos no se ponen de acuerdo, ¿cómo quedan los miembros de las iglesias donde hay divisiones, para ponerse de acuerdo en la obra del Bendito Salvador?

Enero 6 del 2019 

“La Vocación Cristiana” 

1. Lecturas diarias 

Domingo | Somos llamados a andar en ella. Efesios 4.1-7 

Lunes | Dios nos llamó a andar en buenas obras. Efesios 2.1-10 

Martes | La gracia, base de nuestra fe. Hechos 15.1-11 

Miércoles | La gracia divina no es en vano. 1ª Corintios 15.1-11 

Jueves | El cristiano maduro debe ser maestro. Hebreos 5.10-14 

Viernes | El deber de crecer en la gracia. 2ª Pedro 3.11-18 

Sábado | El desarrollo del cristiano. Proverbios 4.14-27 

2. Lectura Devocional: Colosenses 1.1-14 

PASAJE IMPRESO 1ª Corintios 1.1-9 

1 PABLO, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Sóstenes el hermano, 

2 A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y a todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro: 

3 Gracia y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. 

4 Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús; 

5 Que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda lengua y en toda ciencia; 

6 Así como el testimonio de Cristo ha sido confirmado en vosotros: 

7 De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo: 

8 El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis sin falta en el día de nuestro Señor Jesucristo. 

9 Fiel es Dios, por el cual sois llamados a la participación de su Hijo Jesucristo nuestro Señor. 

COMENTARIO BÍBLICO

1 Co. 1.1-3 PABLO, llamado a ser apóstol de Jesucristo… Un hermoso saludo de parte del Apóstol Pablo, dejando en claro que es apóstol de Jesucristo, por la voluntad santa de nuestro Dios, a los Santos que están en Corinto, como es de esperarse en la Iglesia de Cristo todos debemos estar entera y sinceramente consagrados a nuestro Dios pues para eso hemos sido llamados, también hacer ver a aquellos que no están tomando en serio su cristiandad para que reaccionen de inmediato pues las promesas de Dios son para todos los santificados en la sangre de Jesucristo nuestro Redentor.

1.4-7 Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros… Nuestra oración por todos los santos que sin duda alguna trae gozo a los siervos de Dios, por su fidelidad y entrega a las cosas de Dios, y que fervorosamente sirven en la obra, haciendo uso de todos los dones dados por nuestro Dios a cada uno para alabanza de su gloria y edificación de su Iglesia.

1.8; 9 El cual también os confirmará hasta el fin… Los que esperan la venida de nuestro Señor Jesucristo, serán sostenidos por Él hasta el final; éstos serán sin culpa en el día de Cristo, hechos así por la rica y libre gracia. ¡Qué gloriosas son las esperanzas de tal privilegio: estar resguardados por el poder de Cristo del poder de nuestras corrupciones y de las tentaciones de Satanás!

TEXTO ÁUREO 1ª Corintios 3.9

“Fiel es Dios, por el cual sois llamados a la participación de su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”

LUCES DEL TEXTO ÁUREO

La vocación cristiana podríamos definirla como el llamamiento general o invitación del evangelio a la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Somos llamados conforme al propósito de Dios a la participación de su Hijo para ser con Él coherederos. “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados”. Para los escogidos, el llamado del Señor es irresistible, con temor se obedece, porque es el propósito de Dios al conocimiento de su Hijo para alcanzar su justificación y glorificación. El Apóstol Pablo expresa este testimonio de esta manera: “a lo cual os llamó por nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo” 2ª Ts. 2.14. Aunque sabemos que no es del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia, hemos de orar siempre para que la esencia de esa vocación no se aparte de nuestra mente, sino que siempre la estemos alimentando con aquella esperanza en el Señor. Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo, 1ª Juan 1.3.

PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

 Punto Histórico

Tiempo: 56 o 57 d. C. aproximadamente

Lugar: Éfeso

 Diccionario Bíblico

APÓSTOL. ENVIADO. Fueron doce principales discípulos de Jesucristo, a quienes envió a predicar el evangelio por todo el mundo.

CORINTO. Color de pasas de Corinto, rojo oscuro, cercano a violáceo.

INVOCAR. Demandar ayuda mediante una súplica vehemente. Acogerse a una ley, costumbre o razón

 Verdad Central. Llámase así al llamamiento que Dios dirige a hombres o mujeres, ya sea para el desempeño de alguna misión especial (Ex. 31.2; lsa. 22.20). También para que nos apartemos del pecado y del dominio de Satanás y nos volvamos a la Santidad y al Señor (Ef. 4.1; 2ª Ti. 1.9). Jesús llamó a sus doce discípulos (Mt. 10.1).

 Doctrina de la Lección. Los siervos de Dios, ejercen el ministerio no porque así lo quisieron sino que fueron llamados por el Señor (1ª Co. 1.1) y apartados para proclamar el evangelio de Dios. En ellos se despertó una vocación que tuvo su origen en la voluntad del Señor (Ro.1.1, 5). La iglesia de Corinto, no es de Cefas, ni de Pablo, ni de Apolos, sino de Dios. Nadie llega a formar parte de la iglesia sino por la pura gracia, misericordia y llamado de Dios, en Cristo Jesús. Los creyentes en Cristo, somos santos, porque hemos sido limpiados con la sangre del Señor Jesús y apartados del mundo. El Espíritu Santo que mora en nosotros nos está sometiendo a un proceso de santificación (1ª Pedro 1.2, 3; 1ª Ts. 5.23). Gozamos plenamente de la gracia especial, misericordia y paz de Dios, todo esto, por la fe en Cristo que se fortalece en forma progresiva por la predicación de la Palabra. La esperanza descansa en el Salvador quién es fiel a sus promesas, confirmará su obra (1ª Co.1.7-8) y la perfeccionará en la vida de todo hijo de Dios (Filipenses 1.6).

BOSQUEJO “La Vocación Cristiana”

Propósito: Enseñar a los alumnos que la vocación cristiana no es algo que se adquiere por esfuerzo propio, sino que Dios la da por gracia.

Enseñanza Toral: La vocación cristiana es un don de Dios que se recibe por medio del Espíritu Santo, la cual inclina al creyente a servir al Señor con eficacia y esmero y que la desarrolla de una manera paulatina, recibiéndola de gracia y de gracia da.

Introducción: Todo creyente verdadero recibe un don para servir en la obra del Señor, unos de una manera y otros de otra de acuerdo a la vocación que recibe, la cual lo inclina a desempeñar un cargo con alegría y entrega.

I. Es de Origen Divino, Vv. 1-3.

 a) Por medio de un llamamiento. Dios así como nos escogió desde antes de la fundación del mundo y nos llamó por medio de su Espíritu Santo en su tiempo, también nos elige y llama para desempeñar un cargo o ministerio ya en la iglesia o en cualquier otro lugar; usando medios, como la elección de la iglesia u organizaciones de ésta, llamamiento directo o por alguna invitación personal.

 b) De acuerdo a la voluntad del Señor. El llamamiento a una vocación dentro de la vida cristiana, no es de acuerdo al gusto de cada creyente ni de su capacidad o sabiduría; sino de acuerdo a los fines y propósitos que el Señor tiene para su obra. Él capacita y prepara a todo aquel que llama para el desempeño de una labor.

 c) Para servir en la Iglesia de Jesucristo. Uno de los propósitos del Señor al conceder un don con vocación a los creyentes, es para desempeñarlo en el servicio de su Obra especialmente dentro de la iglesia. Es triste saber que hay hermanos que tiene el don de la música, del canto, de enseñar, etc., y que con vocación desempeñan sus dones con tino y éxito, pero no en la obra de Dios, ni en la Iglesia, sino en el trabajo secular donde reciben muy buena remuneración, brillando su ausencia en el servicio al Señor a quien con gratitud deben de ofrecerlo reconociendo así que de Él reciben tanto el don como la vocación.

II. Es una manifestación de la gracia de Dios, Vv. 4 -7.

 a) La cual es dada por medio de Jesucristo. La gracia que se recibe de Dios es por medio de Jesucristo quien es el Mediador entre Dios y los hombres, no solo es el intermediario para acercarse al Padre, la puerta y único camino para llegar al cielo, por el cual podemos pedir a Dios todo en oración, sino el medio único por el cual se reciben toda gracia y bendiciones divinas; Él por medio de su muerte ganó para los elegidos toda dádiva celestial y la otorga en forma gratuita e incondicional.

 b) Que enriquece la vida del creyente. La vocación cristiana es una gracia que Dios da para enriquecimiento de todo conocimiento, por los dones de toda clase que cada creyente como miembro de la iglesia recibe. Estos dones no suponen ningún mérito o demérito por parte de los fieles; son pura gracia de Dios, que los da a quien quiere.

 c) Testificada por Jesucristo en su Iglesia. Cristo como Cabeza de la Iglesia certifica todo el trabajo que se realiza, aprobando la vocación si viene de Dios y si es obra del Espíritu Santo. Todos los dones que los corintios poseían era una confirmación del testimonio que habían recibido por la predicación del Evangelio.

III. Es constante y progresiva, Vv. 8-9.

 a) Consolidada por Jesucristo hasta su venida. El Apóstol Pablo atribuye a Jesucristo la función de consolidar dicha vocación de los fieles hasta su venida por su Iglesia, perfeccionándola de una manera progresiva; Filp. 1.6. La vocación del cristiano es perseverante a pesar de los obstáculos que pueda tener; no desiste en el servicio al Señor por nada del mundo; Pablo dice como predicador del Evangelio, que si lo hace de voluntad, premio tendrá; más si por fuerza, la dispensación le ha sido encargada. Así es la vocación divina, se desempeña por voluntad no por fuerza.

 b) Permaneciendo fieles e irreprensibles. E l desempeño de esta vocación se lleva a cabo, con el único propósito de agradar Aquel de quien se ha recibido. No se busca servir ni agradar a los hombres sino al Señor que nos ha llamado a esa vocación santa, Col. 3.23-25. No esperando recibir reconocimiento o renombre alguno de aquellos a quienes se les sirve; sino a Cristo quién nos llamó, procurando siempre presentarnos delante de Él como siervos aprobados.

 c) Apoyados en la fidelidad de Dios. Nadie que es llamado a desempeñar una vocación dentro de la obra cristiana, la realiza por su capacidad o sus fuerzas, sino apoyado en las promesas divinas; las cuales recibimos desde el momento en que somos enviados por el Señor a realizar una misión; Josué 1.8,9. Dios es fiel con sus hijos, que le son obedientes y que desempeñan su vocación conforme a las Sagradas Escrituras. Dios nunca dejara a la deriva a los que le sirven con fidelidad y temor.

Conclusión: La vocación cristiana es pues una gracia de Dios para todos aquellos que son llamados a la salvación, y desempeñen un cargo dentro de la obra del Señor de una manera constante y progresiva, hasta el día que nuestro Señor Jesucristo venga por su Iglesia.

CATECISMO MENOR Pregunta 69

¿Qué se prohíbe en el sexto mandamiento?

El sexto mandamiento prohíbe el destruir nuestra propia vida o el quitar injustamente la de nuestro prójimo, así como también todo lo que tiende a este resultado. Gn.9.6; Dt.24.16; Pr. 24.11, 12; Mt. 5.22; 1ª Jn. 3.15.

Explicación: Abandonarnos a la buena de Dios, sin ni siquiera intentar atendernos en enfermedades o bien negándonos a celebrar en la duración de estos es pecar contra Dios. Comúnmente dejamos dicho en la respuesta anterior, se piensa que sólo el que mata a otra persona, transgrede este mandamiento; pero meditando bien en el asunto, también peca quién atenta contra su propia vida. Ni en este caso, lo que motiva de ninguna manera lo justifica, como tampoco el matar a otra persona puede justificarse alegando que se mata en defensa propia. Hacernos justicia por nuestra propia mano, es un acto que no sólo la justicia Divina reprueba, sino también lo hace la justicia humana. Lamentablemente hoy vivimos altos índices de criminalidad. Dios nos cubra bajo sus alas protectoras y su Ángel acampe en derredor nuestro.

PARA JÓVENES E INTERMEDIOS “La Vocación Cristiana”

Propósito: Enseñar al joven creyente que la vocación cristiana viene de Dios.

Introducción: En el estudio de este tema conoceremos más de cómo Dios nos llamó en Cristo

Jesús para ser santos por su gracia bendita.

I. Es de Origen Divino, Vv. 1-3.

 a) Porque es voluntad de Dios. De la misma manera como Pablo fue llamado para ser cristiano y al ministerio del apostolado, porque Dios así le agradó, así también sólo por su gracia y voluntad cada cristiano ha obtenido la bendición de recibir este llamado a la vocación santa.

 b) Para formar el cuerpo de Cristo que es su iglesia. Para hacernos santos por Cristo Jesús, no por las obras que hubiéremos hecho, sino por impartir en nuestra vida, la justificación, apartándonos del mundo, para que ser un pueblo apartado, consagrado, santo, que de testimonio del Dios Vivo y Verdadero.

 c) Para recibir bendiciones espirituales. Estas bendiciones no son dadas a través de la obra de redención que el Dios trino y uno, trazó desde la eternidad; Gracia y paz, son salvación y reconciliación con Dios, alcanzado desde el momento en que aceptamos a Cristo Jesús, como nuestro único y suficiente Salvador.

II. Es una manifestación de la gracia de Dios, Vv. 4 -7.

 a) Por los cual debemos ser agradecidos con Dios. Así como Pablo agradecía a Dios al ver como ese llamado de Dios iba alcanzando a más pecadores, convirtiendo sus vidas para servir a Cristo, así también la juventud debe vivir una vida santa, agradando a Dios por gratitud, por lo que Él hace en la vida personal.

 b) Dando un buen testimonio en Cristo Jesús. Es de gran testimonio cuando un joven verdaderamente es alcanzado por Cristo Jesús, pues verdaderamente Cristo cambia su vida, para testimonio a propios y extraños.

 c) Llenos de frutos. Los dones son también la manifestación de esa vocación santa de la cual participan los santos en luz, dando frutos que exalten el nombre de nuestro Salvador y Dios.

III. Es constante y progresiva, Vv. 8-9.

 a) Siendo Confirmados. La vocación cristiana es real en el cristiano día a día, a tal grado que podemos estar seguros de ese llamamiento eficaz, que se confirma en la forma de vivir, sin desmayar por agradar a Dios en el diario vivir.

 b) Una obra que se perfecciona en la vida de todo cristiano. La santificación es una obra progresiva que dura toda la vida y que va perfeccionando nuestra vida, hasta el momento final de nuestra vida, cuando el Señor nos llame a Su presencia.

 c) Y esto es por la fidelidad de Dios. Dios es fiel en sus promesas eternas, Él solo por su gracia nos dio el privilegio de ser partícipes de esta vocación santa, por la obra redentora de nuestro Señor y Salvador Jesucristo al morir por nosotros.

Conclusión: Que nuestra forma de vida demuestre que somos llamados por Dios, para ser un pueblo santo, para honra y gloria de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

PARA LOS NIÑOS “La Vocación Cristiana”

Propósito: Enseñar a los niños que hemos sido llamados para tener una vida con vocación

cristiana para ser cada día más santos, limpios y apartados del mal.

Introducción: Epístola significa carta, en nuestras lecciones veremos el contenido de la carta de Pablo a los corintios, en nuestros días los que escriben una carta ponen su firma al final del escrito, los antiguos griegos la ponían al comienzo, permitiendo así que los lectores se identificaran inmediatamente con el autor. En una carta se daban también los nombres de otras personas involucradas al enviar el mensaje. Pablo siempre ponía su nombre al comienzo de sus cartas y a menudo mencionaba a otros dirigentes de la Iglesia que, en algún grado o en otro, se unían al escribir. En seguida se ponía el nombre del destinatario, la persona o personas a quienes se enviaba la carta, que en esta epístola era la Iglesia de Dios que estaba en Corinto. Luego venían a menudo las palabras de saludo o bendición. Pablo usó este modelo en sus cartas del Nuevo Testamento.

I. Es de Origen Divino, Vv. 1-3.

La vocación es el llamado que una persona siente procedente de Dios para llevar una forma de vida. Pablo habla de su autoridad como apóstol del Señor Jesucristo por voluntad de Dios, es necesario que Pablo dejara claro esto a los corintios, ya que gran parte de su mensaje en la primera carta es correctivo. Era Dios el que le había ordenado hablar y escribir en Su Nombre, toda oposición al apóstol también era resistencia contra Dios. El apóstol Pablo cuando se dirige a los corintios les dice: “santificados en Cristo” “llamados santos”, con esto no se refiere a una persona pía o reverenciada que por alguna razón especial sea canonizada por una autoridad eclesiástica para recibir adoración; sino es una referencia a todos los que mediante la salvación han sido apartados del pecado. Nuestra vocación cristiana es un llamado a ser cada día más santos, limpios y apartados del mal.

II. Es una manifestación de la gracia de Dios, Vv. 4 -7.

La vocación es el llamado que una persona siente procedente de Dios para llevar una forma de vida. Pablo habla de su autoridad como apóstol del Señor Jesucristo por voluntad de Dios, es necesario que Pablo dejara claro esto a los corintios, ya que gran parte de su mensaje en la primera carta es correctivo. Era Dios el que le había ordenado hablar y escribir en Su Nombre, toda oposición al apóstol también era resistencia contra Dios. El apóstol Pablo cuando se dirige a los corintios les dice: “santificados en Cristo” “llamados santos”, con esto no se refiere a una persona pía o reverenciada que por alguna razón especial sea canonizada por una autoridad eclesiástica para recibir adoración; sino es una referencia a todos los que mediante la salvación han sido apartados del pecado. Nuestra vocación cristiana es un llamado a ser cada día más santos, limpios y apartados del mal.

II. Es una manifestación de la Gracia de Dios, Vv. 4-7.

La gracia de Dios es el regalo de la salvación dada al hombre sin merecerlo. Al momento en que el evangelio fue oído, creído y establecido en el corazón, en ese momento tuvo lugar lo que el apóstol dice “nada os falta en ningún don”, se refiere a “el don de la gracia”. Mientras que las bendiciones para vivir y servir en la vida cristiana se presentan en los dones espirituales que edifican a la iglesia. El creyente es capacitado por el Espíritu Santo para servir y compartir con eficacia la Palabra de Dios. Puesto que estos dones son dados a cada creyente, la manifestación en la segunda venida del Señor, su gloria, honor y majestad, se revelarán en plenitud y esplendor; en ese momento todos los creyentes verdaderos quedarán establecidos de forma definitiva en santidad y libres de todo pecado, resucitados en gloria y pureza para vivir para siempre en el cielo con Dios.

III. Es constante y progresiva, Vv. 8-9.

El apóstol Pablo dice que el Señor nos confirmará hasta el fin, para ser sin falta, santos en el día de nuestro Señor Jesucristo, se refiere a la venida del Señor cuando lleve a su Iglesia, un acontecimiento conocido como el arrebato. Fiel es Dios para cumplir su promesa soberana e inmutable, los creyentes tienen seguridad plena de esta gracia pasada, presente y futura, por lo cual permanecen salvos y seguros en la aparición de Cristo. Efesios 5.26, 27 nos dice que Él lavó a su Iglesia “Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra. Para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”. La Biblia nos dice que es Dios quien nos ha llamado y como siempre en las epístolas del Nuevo Testamento, se refiere a un llamado eficaz que salva (Romanos 8.30). Dios es quien llama a salvación, por lo cual será fiel en dar la gracia necesaria para la perfección.

Conclusión: Hace algunos años a un adolescente, cuyo padre era pastor, lo detuvo la policía por robar unos artículos en un centro comercial. Sucedió que cuando el padre recibió el aviso para que acudiera a la comisaría para hacerse cargo de su hijo, pensaba que todo debía ser un error; ya en la comisaría pasó un gran bochorno, la impresión más profunda que el incidente dejó en la mente del joven fue lo que le repitieron una y otra vez: “Con un padre como el que tienes, cómo es posible que hayas hecho esto”. A pesar de lo humillante y dolorosa que había sido aquella experiencia, el joven sabía que todavía tenía un padre, aunque no había actuado como debería hacerlo. Una de las más fuertes reprimendas que podemos recibir como cristianos es cuando hacemos mal y nos recuerden quién es nuestro Padre, esto debería ser uno de los frenos más fuertes para santificarnos cada día más y no pecar.

CATECISMO INFANTIL. Pregunta No. 104 ¿Qué utilidad tienen pues para nosotros los diez mandamientos?

Respuesta: La de enseñarnos nuestros deberes y la necesidad que tenemos de un Salvador.

APLICACIÓN DE LA LECCIÓN

 ANÁLISIS SINTÉTICO | “La Vocación Cristiana”

1ª Corintios 1.1-9

1. Es por llamamiento de Dios.

2. Para ser santificados en Cristo.

3. Es dada por gracia de Divina.

4. Para ser enriquecidos en Dios.

5. Confirma para la venida de Cristo.

 Cuestionario

1. ¿Qué es una vocación?

2. ¿Quién fue Sostenes?

3. ¿Quiénes son llamados santos?

4. ¿Cuál es el medio de gracia?

5. ¿Para qué somos llamados de Dios?

 Enseñanzas Prácticas

1. San Pablo dice que es Apóstol de Cristo por vocación, esto es por llamamiento, por la voluntad de Dios. Esto nos enseña que no fue Pablo el que escogió ese ministerio, sino que fue Dios quien lo llamó a desempeñarlo. Que no fue una opción que Dios le propuso, sino un mandato que le ordenó. Esto debe entender todos los que son llamados por Dios a su servicio.

2. Los que somos llamados por Dios a esta gracia, debemos estarle agradecidos con amor y dedicación completa, por habernos unido a Cristo y enriquecernos con dones de toda clase, dichos dones no suponen ningún mérito alguno, es por gracia de Dios que los da a quien quiere.

 ILUSTRACIÓN. Lo que Dios ve en sus escogidos

Se cuenta que una vez Miguel Ángel fue hallado como en éxtasis ante un bloque de mármol sin ninguna forma. —¿Qué miráis? —le preguntó un amigo. —Un ángel —contestó el famoso artista, gloria del arte. Así Dios ve en sus santos, habiendo sido culpables por el pecado, un hijo por medio de su Amado, y con mazo y cincel los hizo sacar de su estado de miseria. La conversión fue el primer golpe, y la obra del Espíritu Santo la culminación de esa buena obra que por gracia comenzó.

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